Ligeramente Escarlata, 1956
No me parece exagerado afirmar que cuando los hermanos Coen compusieron Miller’s Crossing (1990), su emocionante homenaje al cine de gángsters clásico, en un 40 por ciento se inspiraban en Slightly Scarlet, a su vez una adaptación de James M. Cain. De alguna manera reconocían la deuda poniendole el nombre de Johnny Caspar al gángster que interpretaba Jon Polito, clara alusión al capo Solly Caspar que interpreta Ted de Corsia. Por no hablar del personaje de Gabriel Byrne, que recuerda mucho al de John Payne.
Pero pese al interés de los Coen por los personajes masculinos, en la película quienes brillan más son ellas, las chicas, las dos hermanas que interpretan Rondha Fleming y Arlene Dahl. Una es decente y trabajadora, la otra cleptómana y expresidiaria. Cuando ambas se enamoran del mismo hombre la cosa se pone pero que muy interesante.
Slightly Scarlet tiene todos los ingredientes para garantizar hora y media de cine turbio, sexy y harboiled como se le pide la buen cine negro. Sin embargo el ingrediente más especial de la película, hasta el punto de ser el primero que se cita al hablar de ella es el color. La increíble fotografía de John Alton deja claro que no era tan descabellado el uso del color en este tipo de historias. Cierto que cuesta imaginar El Sueño Eterno o El Beso Mortal en color pero viendo los fotogramas de arriba uno no puede evitar pensar una cosa: ¡¡Quiero más Noir en Technicolor!!










30/01/2012 a 15:15
W O W !
31/01/2012 a 18:04
Yo quiero más entradas como ésta. ¡Me encanta!
Qué interesante tu visión cinéfila de grandes clásicos.
http://popfilaxis.blogspot.com
31/01/2012 a 18:21
01/02/2012 a 10:17
la voy a ver en breve…y con muchas ganas.